Cobro rápido
Tres toques y el ticket está cerrado, también con el local a tope.
- Efectivo, tarjeta, Bizum y vales
- Cuenta dividida por personas o por productos
- Propinas y redondeo al cobrar
RiskIAs es el TPV pensado para la hostelería española: cobras en segundos, controlas la caja al céntimo y gestionas mesas, comandas y carta desde el mismo sitio. Y lo que tocas en el TPV sale al instante en la página de tu local, con la carta y las reservas de tus clientes.
Las quejas más repetidas de los hosteleros con su TPV actual, y lo que cambia contigo.
Ningún bar funciona igual que el de al lado. Por eso no te damos un paquete cerrado: montas tu TPV con lo que de verdad usas y apagas el resto.
Cada función es un interruptor. Lo que apagas desaparece de la pantalla del camarero, así que nadie se pierde entre botones que tu local no necesita.
Tres toques y el ticket está cerrado, también con el local a tope.
Ves el estado del local entero sin levantarte de la barra.
Lo que pide el camarero sale donde toca, sin gritos ni papelitos.
Tu carta en el móvil del cliente, mandada desde tu panel.
Números en cristiano, no una hoja de cálculo de veinte columnas.
Saber qué te queda y cuánto te cuesta de verdad cada plato.
Cada uno con su PIN y con lo que tú decidas que puede tocar.
El cliente reserva desde tu web y le cae directa a tu agenda.
Lo que te pide el cliente de empresa y lo que te pide tu gestor.
Ojo con esto: La factura se encadena, se sella y lleva su QR, pero todavía no se envía sola a Hacienda. Lo estamos terminando y te avisaremos en cuanto se active.
PapeleoCuando abras el segundo, no empiezas otra vez de cero.
Que se caiga la línea no puede parar tu local.
Se guardan en el servidor, así que el aparato es lo de menos.
Tu local tiene su propia página fija, no solo un QR suelto.
Lo que el cliente avisa llega a cocina, y llega en regla.
Vídeos reales del TPV trabajando en un local: cobrar a un cliente, mandar una comanda y cerrar la caja.
El recorrido completo: tomar nota en la mesa, mandarlo a cocina y cobrar en efectivo o tarjeta.
Tu panel por un lado y el móvil de tu cliente por el otro. Marca un plato como agotado o añade uno nuevo, y quien abra la carta a partir de ese momento ya lo ve. Pruébalo aquí mismo.
Pruébalo: toca un plato en tu panel y mira cómo lo verá el siguiente cliente que escanee el QR
Se acabó la tortilla a las dos. La marcas como agotada y quien abra la carta desde ese momento la ve tachada.
Sin llamar a la imprenta ni tachar con bolígrafo encima del papel.
Lo escribes, le pones foto y a mediodía ya está en todas las mesas. Si no tienes foto, el plato se muestra igual con una ilustración, no con un hueco vacío.
Un mismo plato con sus variantes y su precio cada una. En la carta se ve el rango, y el cliente elige.
Como manda la normativa, y sin tener que sacar la carpeta de alérgenos de detrás de la barra cada vez que te preguntan.
Hay locales que prefieren no publicarlos. Un interruptor y la carta pública sale sin ningún precio.
Nosotros te la montamos entera la primera vez: cargamos tus platos, tus precios y tus fotos. A partir de ahí la llevas tú, y si prefieres que sigamos gestionándola nosotros, también.
Y no es solo el QR de la mesa: tu local tiene su propia página, con la carta, tu dirección, tu teléfono y el formulario de reservas. La misma que enseñas en Google o en Instagram.
No es un formulario que te manda un correo. Es tu sala de verdad, con tus zonas y tus mesas, y la reserva entra directa en la agenda del TPV. Sin comisiones por cliente y sin portales de por medio.
Solo le aparecen las horas en las que tú abres. Los días de cierre y la antelación mínima los marcas tú desde el panel.
Ve tu sala tal y como está montada, con sus zonas y la capacidad de cada mesa. Las que ya están cogidas a esa hora salen bloqueadas, y la barra ni se puede seleccionar.
Nombre y teléfono obligatorios, email si quiere. Las alergias van en un campo aparte, destacado, porque eso tiene que llegar a cocina sí o sí.
Se lleva un código tipo A1B2C3 y tú la ves en la agenda del TPV en ese mismo momento.
Justo al guardar, el sistema vuelve a comprobar que la mesa sigue libre. Si alguien se le ha adelantado por segundos, se le avisa y elige otra. Nunca te vas a encontrar dos grupos plantados en la mesa 7.
Máximo tres reservas activas por teléfono y día, nada en el pasado y nada a más de cuatro meses vista. Son límites del propio sistema, no confiamos en que el que reserva se porte bien.
Cuánto tiempo ocupa una mesa, con cuánta antelación se puede reservar, qué días cierras y qué franjas tienes de comidas y de cenas. Y si una semana no quieres reservas, apagas el módulo y en la web sale el aviso que tú escribas.
Una alergia es un dato de salud y la ley lo trata aparte. Por eso, si el cliente escribe una, la web le pide un permiso específico además del de privacidad. Va montado así desde el primer día para que no tengas un problema con Protección de Datos.
El primer día vamos a tu local y formamos a tu equipo en persona, con tu carta y tus mesas ya cargadas. Nada de manuales: se aprende cobrando. Esto es lo que se lleva aprendido cada camarero.
Cómo entrar con tu usuario, abrir caja y dejar todo listo antes del primer cliente.
Abrir mesa, añadir productos, poner observaciones y mandarlo todo a cocina.
Efectivo, tarjeta, cuenta dividida entre varios y qué hacer si el cliente cambia de idea.
Sin obras, sin líos y sin cerrar el local ni un día.
Nos sentamos contigo (o por videollamada) y entendemos tu carta, tus mesas, tus turnos y qué te duele del sistema actual.
Cargamos tu carta completa, tu mapa de mesas, tus impresoras y tus usuarios. Llega funcionando, no en una caja por montar.
Formación presencial el primer día en tu local y soporte cuando lo necesites.
No somos una multinacional con un call center. Somos el proveedor que te coge el teléfono un sábado a las 14:00.
Pensado para la hora punta: menos toques por ticket que cualquier TPV que hayas usado.
Un WhatsApp y hablas con alguien que conoce tu local por su nombre, no con un ticket número 48.291.
Sin permanencias eternas ni cargos sorpresa. Si un mes no te sirve, te vas y te llevas tus datos.
Empiezas con una tablet en la barra y acabas controlando tres locales desde el móvil.
Soporte y actualizaciones incluidos en todos los planes. Sin permanencia: si un mes no te sirve, te vas.
Un punto de cobro. Para bares pequeños, cafeterías y food trucks.
Por local, IVA no incluido
Hasta tres puntos de cobro. Para restaurantes con mesas y terraza.
Por local, IVA no incluido
Puntos de cobro ilimitados. Para quien lleva más de un local.
IVA no incluido
Vamos a tu local, cargamos tu carta entera, montamos el mapa de mesas, configuramos las impresoras y formamos a tu equipo. Llega funcionando, no en una caja por montar.
Si abonas doce meses por adelantado, pagas diez. Es la forma más barata de tenerlo y te olvidas de la cuota el resto del año.
¿Tu local no encaja en ninguno de los tres? Cuéntanoslo y te pasamos un precio cerrado para tu caso.
No. Lo dejamos configurado por fuera con tu carta y tus mesas ya cargadas, y hacemos el cambio en el horario que menos te moleste: normalmente entre servicios o un lunes por la mañana. El mismo día ya estás cobrando con RiskIAs.
Trabajamos con bares de tapas, restaurantes con carta y menú, cafeterías, cervecerías, pizzerías, hamburgueserías, chiringuitos y food trucks. Si cobras comida o bebida en un mostrador o en mesa, te vale. En la demo lo adaptamos a tu caso concreto.
Es justo el motivo por el que lo diseñamos así. La pantalla de cobro cabe en la cabeza de cualquiera en 10 minutos. Además el primer día vamos a tu local y formamos a tu equipo en persona, para que empiecen a cobrar sabiendo lo que hacen.
Sí. El TPV sigue cobrando y mandando comandas aunque te quedes sin conexión, y cuando vuelve internet sincroniza todo automáticamente con la nube. No pierdes ni un ticket.
Siempre. Tus ventas, tu carta y tu histórico son tuyos y te los exportamos cuando lo pidas. No trabajamos con permanencias que te aten a la fuerza.
No. Las reservas entran por la página de tu local y van directas a tu agenda, así que no hay ningún intermediario cobrando por cliente. Pagas tu cuota mensual y ya está, reserves cinco mesas al mes o quinientas.
No hace falta. Tu carta y tus reservas viven en una página propia dentro de riskias.com, con una dirección fija para tu local, y desde tu web de siempre basta con poner un enlace o un botón. Esa dirección es la que va impresa en los códigos QR de las mesas y no cambia nunca. La carta y las mesas salen del mismo sitio que el TPV, así que nunca se te va a quedar desactualizada.
Se guardan solo para gestionar esa reserva y el cliente tiene que aceptar la política de privacidad antes de confirmarla. Si escribe una alergia o una intolerancia, la web le pide además un permiso aparte, porque la ley trata eso como un dato de salud. Va montado así desde el primer día para que no tengas un susto con Protección de Datos.
Sí, las dos cosas son un interruptor en tu panel. Si apagas las reservas, en tu web desaparece el formulario y sale el mensaje que tú escribas (por ejemplo, «llámanos para reservar»). Y si prefieres publicar la carta sin precios, la apagas y el cliente ve los platos, las fotos y los alérgenos, pero ningún importe.
Todavía no, y preferimos decírtelo antes de que contrates. La factura se encadena, se sella y lleva su QR, pero todavía no se envía sola a Hacienda. Lo estamos terminando y te avisaremos en cuanto se active.
En cristiano: cada factura que haces queda enlazada con la anterior, se firma para que no se pueda tocar después y se le imprime un código QR. Eso está hecho. Lo que falta es el último paso, que es que el programa se lo mande él solo a la Agencia Tributaria. Mientras tanto, tus facturas se las pasas a tu gestoría como se las pasas ahora.
Tienes los tres planes con sus precios un poco más arriba en esta misma página: desde 39 €/mes para un bar de un solo punto de cobro hasta 119 €/mes por local si gestionas varios. A eso se suma un pago único de 299 € por la instalación, la carga de tu carta y la formación del equipo. Si pagas el año por adelantado, te llevas doce meses al precio de diez.
No necesariamente. En muchos casos aprovechamos la tablet, la impresora o el cajón que ya tienes. Si hace falta algo, te decimos exactamente qué y cuánto cuesta antes de comprar nada.
Te enseñamos el TPV funcionando con tu carta real, y de paso te dejamos ver tu web con la carta y las reservas puestas. Sin compromiso y sin tarjeta de crédito. Si no te convence, no pasa nada.
Rellena el formulario o escríbenos directamente. Te respondemos el mismo día con una propuesta concreta para tu negocio.
WhatsApp+34 643 328 340 · lo más rápido Emailsamuelpmm@riskias.com Teléfono+34 643 328 340